jueves, 15 de junio de 2017

Ahora que ya se iba


Ya ha llegado ese momento del día. La lluvia empieza, gota a gota, a oscurecer el suelo gris. Gris y lleno de escalones hechos torpemente para salvar la cuesta de los barrios de esta ciudad, encajonada en un valle y por lo tanto construida encima de diagonales.

La mañana puede empezar ardiente, amarilla, y me llena el cuarto sin pedir permiso; y me seca la húmeda y fría niebla que se había acomodado en mis pies desde ayer. En lugar de obligarme a levantarme del colchón todavía sin somier -o sin somier a secas; quién sabe si nunca le pondré uno-, esta sensación me ata al limbo entre el sueño y el despertar, interrumpido cada cinco minutos por la alarma que aplazo con el dedo sobre la pantalla del celular, trayendo con ella un asomo de fuerza de voluntad que apago con el susurro imaginario de “a la siguiente me levanto”.

Solía enfadarme conmigo o con quien dormía a mi lado cuando no saltábamos a la primera nota estridente del despertador. No era permitido quedarse un minuto de más en la cama. ¿Qué pasó? ¿Es el excedente de sueño acumulado de tantos años de madrugadora por placer?

Y mientras dura el sol y su cálida mirada me acecha, la mañana pasea lenta como si no tuviera pensado irse. Pero es asustadiza, y con una nube casual -y puntual, siempre pasado el mediodía- se retira sin disimular, ni pedir ese ratito más que ahora a mi me gusta robarle a las sábanas.

Las gotas grises y pesadas se apoderan de todas las superficies de esta ciudad diagonal y se vuelven ríos o mares con el paso de las horas. A veces -pocas- son solo cortos baños de realidad que te recuerdan que en la mitad del mundo el verano no existe.

Además también me llenan los zapatos de agua y la cabeza de nubes, y oxidan la cadena de mi bicicleta celeste que cada vez chirría más subiendo las cuestas inevitables. He aprendido a tolerarla, he hecho las paces con la lluvia que antes oscurecía mi alegría. Convivir y reconciliarme con el clima indeciso -¿quizás ese rasgo que tanto me identifica es lo que hace que le tenga cariño?- es un logro. Aún así, la melancolía y el aura sombría empapan todo, el frío agudiza el ambiente, y aun empaparme cada tarde volviendo a casa -o saliendo de ella-, no consigo suavizar esa chispa de fastidio y tristeza que se mezclan con la niebla recién llegada con el atardecer. 

Sacarse todo, ropa, zapatos, tristeza, fastidio, realidad, diagonales, para regresar entre las sábanas más tarde que pronto, oyendo el murmullo que no cesa de la lluvia, que pocos días ha dejado de aparecer, pero que aún así cada vez al llegar me sorprende esperando que “quizás hoy no”.

lunes, 12 de junio de 2017

five years after

Guau.

Crec que hi torno. Rellegir-me i regirar-me.
Com em sortien aquestes paraules i com pot ser que ho deixés enrere?

Potser el fet de no haver-me parat a teclejar tot allò que em sacseja, com ho feia anys enrere, explica en part què i qui o com sóc ara.

-des que recordo poder enllaçar lletres creant frases amb sentit, les històries m'han brollat cada cop que veia un full en blanc, o un d'aquells "papers de prova" fruit d'errors de la fotocopiadora o restes de documentss inútils. Se m'hi anaven les hores. Contes, històries, poesia, instants inmensos. Buidar-me jo i omplir pàgines-

Hi torno.
Perquè quan escric sóc jo des d'altres ulls que em miren/em miro.
Perquè llegir-me m'ha fet estimar el que deia i el que feia. Sobretot m'ha fet estimar-me i voler tornar-me a sentir així algun dia: quan llegeixi el que sento ara i com ho expresso/expressava ara.

-sé que em passo el dia escribint, de fet m'hi dedico, però és la nit al dia escriure el que escric i escriure el que em surt de les puntes dels dits com si fossin l'extrem dels fils que recorren el meu cos per acariciar el full en blanc deixant un rastre de mi-

En fi, que avui he recordat que un dia vaig obrir un bloc on volia vessar-hi totes les paraules que em sobraven i em sortien a granel. I el vaig deixar a mitges, perquè hi havia moltes més amagades pels racons. Algunes m'han vingut a trobar avui.

Que les escrigui, diuen.